¿Qué
decir de la más hermosa criatura contemplada por nuestro héroe Eragon?
Arya, la hermosa elfa que cautiva de alguna forma el corazón de nuestro
apuesto muchacho. Su belleza la dota de un esplendor que deslumbraría
a cualquier mortal. Los negros ojos de la elfa la hacen de una mirada
espectacular y penetrante. Su pelo largo y negro, cuan azabache, resalta
en su rostro un aire de misterio, que no por ello le hace perder la bondad
de su hermoso rostro.
Sus
orejas, son su rasgo característico, pues se trata de una elfa. Otros
rasgos que la hacen muy especial son su deslumbrante agilidad; sus finos
rasgos faciales, que le dan un aspecto delicado, el típico aspecto de
los elfos; el estilo de sus pasos, que la hacen elegante y distinguida;
su carácter la hace un personaje realmente misterioso para los demás,
quizás por esto, Eragon se interesa en ella desde el primer momento.
Sin
conocer el motivo, Eragon, empieza a soñar con la muchacha, y en cada
sueño va profundizando cada vez más los detalles que la caracterizan.
Llegados a este extremo, el joven siente que ella está en peligro y que
debe acudir a su rescate. Estas razones me hacen pensar que Arya es un
personaje muy poderoso, ya que a pesar de encontrarse en el estado en
el que encontraba logra profundizar en la mente del jinete de dragón y
pedirle ayuda. Esto, convierte a la elfa en un personaje digno de reconocimiento,
y es que, cabe recodar que ella era una de las encargadas de guardar el
huevo de Saphira.
Dichas
acciones, propias de ser reconocidas como heroicidades han dotado a Arya
de un poder magistral que la convierte en un ser misterioso, y en quien
confiar. Pues en todo momento nos muestra su capacidad de control de su
propia mente y deja ver que aunque sea una mujer es difícil acabar con
ella. En mi opinión, nuestra elfa puede llegar a compenetrar perfectamente
con Eragon, ya que dispone de unas cualidades específicas que la hacen
muy especial; y psíquicamente, aunque es algo retraída en dicho aspecto,
creo firmemente que sus intereses están ligados a los de Eragon.
Siempre dice que sus tres principios han conseguido que ella sea como
es:
En la vida
hay que mirar siempre al frente y con la cabeza bien alta. Pase lo que
pase.
Siempre hay
que ser valiente y darlo todo por los tuyos.
En la guerra,
nunca hay que rendirse. Esto no sólo es cosa de fuerza, sino también de
sabiduría.